jueves, 12 de marzo de 2009

Carajo, tengo miedo

Carajo, tengo miedo.
Tengo miedo y no es el miedo que tenia cuando todos pensaban que tenía miedo.
No es el miedo a algo mordiéndome, ni el miedo a que alguien irrumpa en mi habitación y me asesine mientras tengo un ataque de asma.

Tengo miedo a ser descubierta por ojos que ya no son ojos para mí y al tener que seguir tirando de ese yunque, que no es mío, pero que muevo cada vez que un “Ataque de Ansiedad” o ataque de ansiedad lo permite.

Ya siento que la esfera de acero empieza su recorrido porque se mueve y va haciendo presión contra los órganos flácidos y pulmones ya muy desgastados.
Cada vez que avanza, mis deseos de Tlön se acrecientan y una dolorosa nostalgia, casi falsa, exige que regrese a los 15 años de los cuales solo me queda un depósito de metal y cosas escondidas…
Ya está en la garganta, ahí asfixia, pero no hay incomodidad, pues podría ser varón y eso seria muy enriquecedor.
Tiene que salir porque nada hay dentro, porque podría oxidarse y no quiere oxidarse en medio de sangre y fluidos y porque se apiadó de mí y quiere hacer algo por mi miedo y mi tristeza.

Carajo, tengo miedo.
Tengo miedo de que mi cara este muy caliente y el agua con sal muy fría.
Tengo miedo de que se acaricien y llueva.

miércoles, 4 de marzo de 2009

Amor a Gabriela

Me enamoré de Gabriela y los sucesos ulteriores no podrán negar su esencia.
Mis labios rosados burlaran su ineludible destino.
No consentirán mitigar sus ansias con aquel sabor terroso al que tantos quieren llegar.
No consentirán, tampoco, el impugnable hecho del que pronto seria parte.
Esquivaran el material y abrazaran su sombra.

Uno de los dedos de Gabriela declara su autenticidad.
Ya está cansada de la monotonía, ya estoy cansado de la negligencia.
La trifulca de los miembros ya quedó saciada, bendecida y encomiada.

El amor a Gabriela no se erige de silogismo de doble función, el amor a Gabriela es la concatenación de las acciones sublimes de sus sentidos, la erradicación absoluta de mis miembros y la interminable espera que ríe, juega y ama.

miércoles, 25 de febrero de 2009

Distribuidora Armendariz

- Desmedidamente ingiero alcohol, cuando en las noches no concilio el sueño.
- Consumo alcohol en demasía en las mañanas cuando después de conciliar el sueño, por el
mismo, despierto.
- Huelo a alcohol porque de vez en cuando no tengo otro perfume.
- Trago sorbos mientras fumo y veo una película porno.
- Si bebo alcohol y me embriago es porque estoy cerca de una inminente muerte hepática.
- Sábato decía: “La diferencia entre Modigliani y una máquina fotográfica es que el arte no
es una copia de la mera realidad externa sino un acto ontocreador, más cercano al sueño
que al espejo.” Pero lo que ignora es que Modigliani, ebrio, creaba. La máquina fotográfica
también crea cuando el fotógrafo ingiere alcohol, pues su fotografía se convierte en el
sueño del ebrio.
- El alcohol quema, el alcohol me hace sangrar, el alcohol me trata como una masa fofa y lo
seguirá haciendo. Pienso morir de cirrosis
- Acompañar al alcohol con sustancias radioactivas y decibeles estruendosos. De esta manera, Jenny no
estará lejana y los 60’s mucho menos.
- El alcohol como elixir y posión de amores y desilusiones sigue esperando nuevos esclavos
que oren por su supervivencia y que despilfarren en venerarlo muriendo por el y para el.
- Tal vez si Capote no hubiese sido alcohólico tampoco seria drogadicto y, de repente,
tampoco homosexual: no seria un genio.
- Una vez me embriague en el averno. Una vez tuve sexo en el averno. De aquella vez solo
recuerdo a mi pequeña.
- Solía beber alcohol barato, esos de tan solo una moneda. Lo bebía en las calles
despotricando irrisoriamente y compartiendo con los pequeños selváticos de 9 años de
vida que, habitualmente, me hacían compañía.
- Debe comprase en alguna bodega irreverente o, de lo contrario, en una farmacia.

viernes, 20 de febrero de 2009

miércoles, 18 de febrero de 2009

Bolas

Un par de veces metí algunas.

domingo, 15 de febrero de 2009

Saludo Araña



Si pienso en unos meses atrás me sé en ese bohío con aire contaminado de sudor; madera carcomida y gente que está, pero que ya no quiere estar. Me sé, también, entre porcentajes y gritos. No puedo cansarme porque ya me canse de perder el tiempo. Ya le dije a las manos del pasamanos que no pudo ser, que al final se cayó y que las otras llegaron primero. Lo único que ahora quiere la mano que cayó es coger la que la esperó y mandar a la mierda a las otras que la jalaron para que no avanzara.
La mano esta mojada, al parecer una lagrima mojó sus filamentos y se dice: “Ya fue".
La mano quiere seguir cogiendo, cogiendo el pasamanos grasoso. Cada vez se coge mejor.
No puede ser ayer, ya no. Pero sí el mañana puede ser un ayer permutado por la mano que quiere seguir cogiéndose del pasamano y de la mano que la esperó.


Sí, se cayó.